Análisis "MOON CRESTA- Moonary" (Rock Estatal Records, 2016)

Redactor: Luis Salgado

Los vigueses Moon Cresta llevan desde finales del siglo pasado siendo uno de los grupos más interesantes de la escena musical gallega primero y nacional después. Nos presentan su tercer trabajo “Moonary” (Rock Estatal Records, 2016), en el que le dan de nuevo una vuelta de tuerca a ese estilo que fusiona el rock y el funk creando lo que ellos mismos denominan power & funk, pero en el que encierran influencias, blues, soul y en general de casi cualquier estilo setentero.

La banda formada por Manu “Doble L” a las voces y guitarras, Anton “Piru” al bajo y las voces, Sergio “Sir” Puga a la batería y David “Mr D” al teclado y voces han registrado este nuevo trabajo en diferentes estudios de la geografía gallega y trabajando con productores distintos para cada canción. Lo que en principio podría resultar un producto inconexo y deslabazado, resulta un álbum con un sonido, dinámico y perfectamente cohesionado.

El álbum arranca con el primer single “Poisoned whisper blues” tema alegre en el que en apenas tres minutos nos resumen las claves de su estilo power-funkero, todo ello a lomos de un contagioso piano y adornado con unos grandes vientos souleros.

Continuamos con el potente “Dance Lil sister (do it again)”, tema muy rítmico comandado por unas estupendas líneas de bajo que nos pueden recordar en algún momento a cierto grupo de funk rock americano mainstream que todos tenemos en mente, y que hace años que no saca ni en broma temas de tan potente factura. Ideal para saltar en los conciertos.

“Watch out” es unos de los cortes más netamente rockeros del álbum, donde unas furiosas guitarras realizan un gran trabajo tanto en las rítmicas como en el solo que protagonizan esta pieza que se apoya en una fantástica base de Hammond. El melódico estribillo y la modulación de las voces en el mismo redondea unos de los mejores temas del disco.

Hasta ahora el álbum había arrancado en quinta, así que con “Sweet innocence” bajamos unas cuantas marchas y disfrutamos de una pieza algo más tranquila en su comienzo pero que va ganando en intensidad con el paso de los minutos, con un estribillo in crescendo y unos arreglos de metales que la mantienen en todo lo alto hasta el final.

Unas líneas corales nos introducen en “Im going on”, pieza de alma popera y que me recuerda en su esencia a algunos de los grupos del llamado movimiento britpop que arrasó en la década de los 90´s, eso sí, aderezada con cantidades industriales de teclados y un adictivo estribillo.

Autor: Samuel Otero

En el ecuador del disco nos encontramos con “New Year Song” donde predominan los arreglos y armonías vocales junto con un cabaretero piano que nos va haciendo de guía a lo largo de todo el tema.

Una rápida guitarra nos introduce en “We are the freek”, esta velocidad inicial nos sumerge en un tema con múltiples sabores, en el que cambiamos de registro y de tempo varias veces durante el mismo. Rock, funk, alguna pincelada de psicodelia se dan la mano en esta pieza, podríamos decir que son varios temas en uno. Realmente muy lograda.

“Future and remembraces” casi diría que es un tema de transición, simple y sin mucha miga después de la compleja pieza anterior, un estribillo melódico hace que el tema se deje escuchar a la perfección aunque no sea de los que destaque en el conjunto del disco.

La guitarra se torna protagonista de nuevo en el penúltimo corte “Sailor, sea, sail and Word” un medio tiempo duro y rockero con unos breves devaneos lisérgicos hacia el final.

El álbum remata con “Up on the hills, down in hell” un tema tranquilo y meloso que va ganando fuerza con el pasar de los minutos gracias a un intenso y bonito estribillo y a una gran guitarra que echa humo después de un desatado solo.

Y hasta aquí, casi sin darnos cuenta el disco se ha acabado, lo que es buena señal, se hace corto y eso siempre es bueno, la mano se va de nuevo al play para volver a escucharlo casi sin darnos cuenta.

Sin duda es su mejor trabajo hasta la fecha, muy variado y capaz de enganchar a un amplio espectro de público, desde el más rockero hasta el más bailongo o alternativo. Yo he hecho la prueba y la pasa con nota, el disco gusta a todos. Algunas veces las cosas más fáciles son las más difíciles y conseguir poner de acuerdo a audiencias tan dispares desde luego lo es, pero este “Moonary” lo ha conseguido y con sobresaliente.

 

[Total:5    Promedio:4.4/5]

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